¿Qué
importancia tiene la labor de dirigentes?
- Debemos estimular a que
el programa propio de cada unidad comprenda una gran variedad de
actividades.
- Las actividades no
pueden improvisarse. Ellas deben ser seleccionadas, preparadas,
desarrolladas y evaluadas adecuadamente.
- No basta realizar
actividades ni que éstas sean exitosas. Es necesario
además estar atentos a las experiencias personales que obtiene
cada niño o joven, lo que se realiza a través del
seguimiento de su progresión personal.
Actividades internas y externas
Internas aquellas que se realizan en las
patrullas, la Unidad (manada o tropa) o fuera de ellas, pero por
iniciativa de su programa de actividades.
Externas son todas las que los
jóvenes efectúan fuera de sus patrullas y de la Unidad y
sin vinculación directa con ellas.
La acción de los dirigentes
adultos se refiere principalmente a las actividades internas, pero
sería un error pensar que pueden desentenderse de las externas.
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Actividades
fijas
Ayudan
a "administrar el método".
Contribuyen
a crear la atmósfera propia de la vida de grupo en la Unidad y
producen vivencias de sabor típicamente scout.
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Actividades
variables
Atienden los múltiples
intereses de los jóvenes y los proyectan sobre la diversidad del
mundo y de la vida.
Responden a las necesidades de la
comunidad.
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Una de las claves de la riqueza de la vida de
grupo en las patrullas y la Unidad reside en construir, con la
participación activa y responsable de los niños y
jóvenes, un programa de actividades que mantenga un adecuado
equilibrio entre estos dos tipos de actividades educativas.
Este equilibrio se planifica al inicio de un ciclo
de programa, primero al preseleccionar, luego al elegir y
posteriormente al organizar las actividades.
Las principales actividades fijas en la
Tropa Scout
Las reuniones
Al menos una vez por semana, durante un
tiempo aproximado de tres horas, los scouts de la Unidad se
reúnen para llevar a cabo algunas de las actividades que han
acordado.
Para promover el funcionamiento del
sistema de patrullas, el tiempo de este encuentro semanal debe ser
compartido entre las reuniones de patrulla y de Unidad. Por esta
razón se sugiere alternar semanalmente reuniones de patrulla y
de Unidad. En este mismo sentido, además de concurrir a las
reuniones de patrulla en las fechas y horas convenidas por toda la
Unidad, es recomendable que cada patrulla trate de encontrar momentos
para realizar reuniones adicionales por sí misma.
Si se trata de la reunión de
Unidad o de las reuniones de patrulla en día y hora acordados
para todos, los encuentros suelen realizarse -o al menos comenzar y
terminar- en el local propio del Grupo Scout o en un lugar facilitado
por alguna institución de la comunidad. Las reuniones
adicionales propias de cada patrulla también pueden realizarse
en el local del Grupo -especialmente si la patrulla posee allí
un rincón propio- o en la casa de alguno de los integrantes, o
en la escuela -si el Grupo reúne a alumnos de un mismo
establecimiento educativo- o en otro lugar apropiado que la patrulla
decida escoger como "rincón" para su reunión.
Normalmente estos encuentros de patrulla
y de Unidad se inician con un "saludo" o gesto simbólico breve:
izar la bandera, elevar una oración, entonar una canción,
proclamar el "grito" de la patrulla; inmediatamente se puede dar a
conocer las principales novedades y se pasa en seguida a las
actividades a que se dedicará la reunión. El cierre del
encuentro puede adoptar una forma similar a su apertura.
Durante la mayor cantidad del tiempo
destinado a su desarrollo se preparan, realizan o evalúan
algunas de las actividades fijas o variables previstas en el calendario
de actividades del respectivo ciclo de programa.
Además se cumplen ciertas tareas
rutinarias y administrativas, tales como limpiar el local y arreglar
los rincones de patrulla, agregar escritos, fotos o dibujos al Libro de
Patrulla, actualizar el diario mural, o poner al día los
registros y las cuotas.
Para que el encuentro periódico
mantenga su sentido, recomendamos tener presente :
- Este encuentro no
siempre debe durar tres horas. Cada cierto tiempo –idealmente, cada 5
ó 6 semanas- se puede desarrollar durante todo un día,
coincidiendo con una actividad variable que requiere más tiempo.
- En algunas ocasiones
-por ejemplo, cuando se realiza una actividad variable de larga
duración- se ocupará casi todo el tiempo disponible en
desarrollar una parte de dicha actividad.
- También por
exigencias derivadas de las actividades variables de que se trate, a
veces las reuniones no se desarrollarán en el local sino en un
sector de naturaleza cercano, o en otra parte del vecindario o de la
ciudad, actuando las patrullas de manera autónoma o toda la
Unidad en conjunto, según sean las necesidades de la actividad.
- Durante el encuentro es
conveniente combinar las actividades y las tareas administrativas,
evitando separarlas en dos bloques, lo que dividiría la
reunión en dos partes: una interesante y otra de contenido
árido.
- En cualquier caso, los
encuentros semanales siempre deben ser activos, evitando largos
intervalos o reuniones pasivas que hagan perder el interés de
los participantes.
Campamentos y excursiones
Los scouts de una Unidad suelen acampar entre tres
y seis veces al año, tratando de lograr entre veinte y treinta
días de campamento. Dependiendo de la época del
año, la duración de los campamentos varía entre
dos y cinco días, con excepción del campamento final de
un año de actividades, que puede durar de diez a quince
días. A manera de ejemplo, una distribución de los
tiempos de campamento durante un año podría ser la
siguiente:
Las excursiones son salidas de patrulla y algunas
veces de la Unidad con una duración de un día o dos, que
se realizan durante el año de actividades, según lo
acordado para cada ciclo de programa.
Los principales propósitos por los que las
patrullas y la Unidad Scout realizan campamentos
y excursiones son los siguientes:
- Contribuir a que los
jóvenes desarrollen su autonomía personal.
- Fortalecer el
sistema de equipos, a través de una autonomía progresiva
de las patrullas.
- Disponer de un
ambiente especial que facilite el logro de los objetivos personales de
cada joven en todas las áreas de crecimiento.
- Permitir a cada
joven ejercer responsabilidades, y enfrentar y superar dificultades.
El campamento de Unidad tiene
características propias que consideran principalmente el grado
de autonomía de sus patrullas.
- Las
patrullas de la Unidad acampan en un mismo lugar, pero en condiciones
de distancia y espacio que les permitan desarrollar con independencia
su vida como comunidad y equipo. De ahí que son ellas quienes
habilitan, ambientan y mantienen sus sectores de campamento, preparan
su alimentación y realizan sus actividades propias en los
tiempos asignados para ellas. Por esta razón, la elección
del lugar de campamento para esta etapa de la vida scout, es una de las
condiciones de su éxito. Debe ser un lugar que invite a
descubrir, que haga posible jugar a la aventura, en medio de una
naturaleza rica y variada que estimule a la exploración.
- El
equipo de dirigentes acampa en un sector propio, idealmente
equidistante de los sectores en que acampan las patrullas.
Preferentemente debe preparar su propia alimentación, aunque sus
integrantes con frecuencia acepten invitaciones de las patrullas. En
los campamentos de larga duración, el equipo de dirigentes
también atiende aspectos relativos al suministro central de
ingredientes para la preparación de la alimentación en
las patrullas.
- Durante
el desarrollo de un campamento de mediana o larga duración, al
menos una vez, cada patrulla realiza una excursión fuera del
lugar en que acampa toda la Unidad. Esta salida puede durar entre 24 y
48 horas. Estas excursiones no consisten en un mero paseo
turístico, deben tener un fuerte contenido de exploración
de la naturaleza y observación del medio ambiente, conocimiento
de la región y de sus habitantes y, evidentemente, una cuota de
esfuerzo físico. Este desafío, implica preparación
por parte de cada miembro de la patrulla y la aplicación de
conocimientos y técnicas. La planificación y
realización de la excursión deben ser supervisadas
cuidadosamente por los dirigentes, quienes pueden acompañar su
desarrollo, especialmente en patrullas con poca experiencia o formadas
por jóvenes de menor edad.
Durante el campamento se realizan las actividades
variables y fijas que hayan sido previstas en el ciclo de programa,
considerando así grandes juegos, veladas y fogatas,
celebraciones, acciones de servicio y tantas otras.
Ni en campamentos ni en excursiones se realiza
ninguna actividad que, bajo el pretexto de incentivar destrezas o el
dominio de sí mismo, pueda poner en riesgo la salud o la
seguridad de los jóvenes o pudiera generar en ellos inhibiciones
o temores.
Campamentos y excursiones constituyen la forma en
que se desarrolla la vida al aire libre de los scouts en la Unidad, la
que tiene un impacto educativo que no puede ser sustituido por
ningún otro medio. La vida al aire libre permite que los scouts
se reencuentren con los ritmos naturales, vivan el desafío de la
aventura que los pone en contacto con mundos inexplorados, pongan en
juego todos sus sentidos, desarrollen su imaginación, pierdan el
temor a lo desconocido, descubran la importancia de ser solidarios,
trabajen en equipo, experimenten la vida en condiciones simples y
rudimentarias, tengan la oportunidad de maravillarse ante la
Creación, se encuentren con ellos mismos y aprendan cosas nuevas
que están muy lejanas de quien vive en las ciudades,
especialmente de aquellas excesivamente urbanizadas.
Los juegos
En los jóvenes el juego es un medio
espontáneo de exploración de sí mismos, de los
demás y del mundo. Jugar implica experimentar, probar hasta
dónde se puede llegar, ensayar, aventurar, esforzarse,
alegrarse; jugar con otros incluye compartir, ayudarse, organizarse,
saber ganar y perder. El juego es un factor de introducción a la
vida social, por cuanto al jugar se observan determinadas reglas que
todos deben respetar como en la vida cotidiana.
Los juegos organizados son los que suelen atraer
más los jóvenes y los que facilitan esta
formación. En ellos, cada participante desempeña una
función en la mejor forma posible, aportando su inteligencia y
dejando de lado lo rutinario. Asimismo, los más hábiles
comparten con aquellos que lo son menos y éstos, a su vez
aprenden de ellos.
La vida scout está concebida como un gran
juego en el que el joven ansía participar porque encuentra la
posibilidad de satisfacer sus deseo e interés de actuar. A
través de la acción, el joven se revela y permite a los
dirigentes identificar la forma de apoyarlo en sus necesidades. Al
mismo tiempo, en el juego el joven descubre aspectos de sí mismo
que debe mejorar, aprende a compartir con sus compañeros y a
desarrollar su alegría de vivir.
En esta etapa el juego de los jóvenes
requiere cierta elaboración que les permita reflexionar y
decidir por sí mismos y un considerable despliegue
físico. Por eso es frecuente el gran juego, que se desarrolla en
la naturaleza o en la ciudad, el que junto a la actividad
física, considera conocimientos y destrezas de tipo
técnico y aspectos tácticos para aplicar un plan,
originado en la iniciativa personal o grupal de los participantes.
Para que los juegos tengan
éxito,es necesario:
- Conocer
juegos variados o disponer de suficiente material de consulta.
- Elegir
bien el juego de acuerdo a la ocasión.
- Preparar
con anticipación el material necesario.
- Establecer
reglas sencillas que no den margen a interpretaciones y explicarlas con
claridad en el momento oportuno: debe conocerse con anticipación
cómo se juega y -si cabe- por qué se gana o se pierde.
- Animar
constantemente el juego sin que los dirigentes se conviertan en
jugadores.
- Dar
continuidad al juego y no interrumpirlo sin motivo válido.
- Procurar
la continua participación de todos los jugadores, salvo que
alguno haya debido salir en virtud de las reglas del propio juego, las
que, si su mecánica lo permite, debieran considerar su pronto
reingreso.
- Terminar
el juego antes de que empiece a decaer el interés, siempre que
su finalización sea regulable, ya que hay juegos en que la
solución de la trama requiere ir hasta el final y no se pueden
concluir anticipadamente sin que el objetivo se frustre. Un juego que
terminó en un buen momento será bien recordado y
dejará deseos de volverlo a jugar.
- Hacer
respetar al perdedor y reconocer el mérito al ganador.
- No
repetir un juego con demasiada frecuencia.
- Evaluar
el juego, el desempeño de sus participantes y el cumplimiento de
las tareas asignadas a quienes lo condujeron.
El canto y la danza
El canto y la danza contribuyen de manera importante al
desarrollo de las aptitudes artísticas de los jóvenes, a
la creación del espíritu de patrulla y a la
atmósfera de la Unidad. Cantar y bailar son actividades que unen
al grupo, que ayudan a superar inhibiciones y que despiertan la
alegría en los adolescentes que frecuentemente suelen
concentrarse en sí mismos. Además, en estas edades es
habitualmente fácil encontrar quienes tienen habilidad para
tocar un instrumento musical que acompañe la canción de
todos.
Los cantos y danzas no requieren ser
necesariamente "scouts". Tu región y nuestro país poseen
un rico material folclórico al cual siempre es conveniente
recurrir. Los propios jóvenes, de manera espontánea,
entonan canciones populares que expresan lo que les interesa y lo que
sienten. A compartir con ellos, los dirigentes estarán en
condiciones de aportar criterios de orientación que les permitan
valorarlas.
La fogata o fogón
Consiste básicamente en un encuentro
artístico en torno al fuego, de una duración aproximada
de una hora a noventa minutos de "diversión planificada", en el
que se mezclan canciones, pequeñas representaciones, breves
historias, danzas y otras actividades artísticas presentadas por
los jóvenes.
Habitualmente se organiza una fogata con motivo de
un aniversario importante para todos, al final de un ciclo de programa,
con ocasión de la última noche de un campamento –en
campamentos de larga duración puede realizarse más de
una- o en otras ocasiones similares.
Sobre el contenido de la fogata, recomendamos
lo siguiente:
- El programa debe ser
preparado previamente con la participación de todos los
jóvenes actuando en sus patrullas, con las orientaciones
acordadas en el Consejo de Unidad.
- Suele tener un cierto
ritual mínimo para convocar a los participantes y para encender
el fuego, lo que añade sabor e interés al momento de
celebración.
- El ritmo de la fiesta
va de la alegría expansiva al recogimiento. De ahí que
las actividades más festivas se ubican al comienzo y las
más reposadas al final, hasta concluir en un momento de
reflexión y de oración.
- En campamento, el
término de la fogata coincide con el momento en que los
jóvenes se retiran a sus sectores de patrulla a dormir, salvo
que se introduzca un breve intervalo en que se comparte un rato en
quietud junto a las brasas mientras se disfruta de una bebida caliente
o de un refresco.
- Cuando se realiza en la
ciudad, puede invitarse a padres y familiares, aunque no siempre, ya
que con frecuencia la Unidad necesita celebrar privadamente esta
fiesta.
- La fogata puede tener
un tema central en torno al cual giran las distintas representaciones:
una leyenda, un hecho histórico, el recuento de las
anécdotas del campamento y muchos otros.
La fogata se realiza en una ocasión
especial y tiene un cierto ritual. De ahí que cuando cada
patrulla o los scouts de toda la Unidad sólo desean pasar un
buen rato juntos, basta con organizar una velada, la que no tiene
exigencias de ritmo, no necesita la presencia del fuego y hasta puede
servir de actividad preparatoria de una fogata.
Las actividades variables deben ser:
desafiantes, útiles,
recompensantes y atractivas
Hemos dicho que las actividades variables
pueden referirse a los contenidos más diversos, dependiendo
fundamentalmente de los intereses de los jóvenes y de las
necesidades de la comunidad en que actúa la Unidad Scout.
Los temas que con más frecuencia surgen
entre las actividades variables de las Unidades son las técnicas
y habilidades manuales, los deportes, la expresión
artística en sus distintas formas, el conocimiento y
protección de la naturaleza, el servicio a la comunidad, la
reflexión, el conocimiento de uno mismo y de los demás,
la vida familiar, la comprensión intercultural, los derechos
humanos y el aprendizaje de la paz y la democracia.
Que estos temas se desarrollen con mayor
frecuencia, no descarta que se consideren otros que pueden surgir de
los intereses de los jóvenes.
Fuente: Oficina Scout Interamericana
Organización Scout
Interamericana
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